Discurso microvertical
La temática propuesta en esta exposición, nos seduce para re-pensar la situación socio-cultural, apelando al intento como forma catastrófica (entendida en toda su amplitud), para corporeizar la causa de la realidad del nihilismo.
La propuesta aquí presentada, toma diversas direcciones*, cuya coherencia supuestamente unitaria, viene dada por la ironía, como modo de aportar reflexión espectacular, pues es el espectador el que le da el sentido a la misma.
La teoría y la práctica van juntas (de la mano) al excusado, con el objeto de mostrar los hilos de la comedia y la belleza de su fracaso, así como la absurdidad de lo asumido a priori, a veces estúpida, a veces genialmente (estupidez bien llevada).
La experiencia del proceso no-metódico como abrevadero para naúfragos.
Lugares de interés:
- cosmología cínica del dolor
- cinismos en general
- supuración del quiste nihilista
(nota biográfica: jugo de limón a las patatas fritas y frituras varias, hígado dixit) La instalación, propone la creación de un espacio expositivo en el que el espectador es el objeto de la misma, mientras los objetos-simulacro se subjetivizan, a veces mediante la interactuación (mediante sensores analógicos, piezas cinéticas, audio…), otras con el simple hecho de ser observados con hambre de sentido –ya no hablo de significado- y afán interpretativo. Hacen así las veces de libro o espejo, y por tanto son objetos subjetivados, en el sentido de limitados.
Se le está ofreciendo al objeto el lugar que se ha ganado (inalcanzable), pero aunque no podamos alcanzar el objeto, si podemos conocer los mecanismos que conforman el principio de realidad del objeto virtual, incipit simulatio, piano, piano…
Los ácidos cítricos de la ironía.